"Queridos Reyes Magos:
(Sí: este año también habrá 'carta de Reyes'. Aunque cada mes escriba menos. Aunque no haya habido post de fin de año ni de comienzo del nuevo. Aunque a la vez tenga tantas cosas sobre las que podría escribir y a la vez, tan pocas, puesto que nada es importante. Sí hay 'carta de Reyes' porque, quizá, cuando deje de escribirla será el fin definitivo de este diario).
Queridos Reyes Magos:
Creo que este año he sido buena. Y, si no lo he sido, la verdad es que ya se me ha castigado por ello. Sé que no ha sido cosa vuestra (vuestras competencias son de otra índole) pero acabo de salir de uno de los peores años de mi vida. En el que, entre otras cosas, he estado a punto de morirme. Y no en el sentido figurado... Aunque eso ya ha pasado. O quiero pensar que ya ha pasado. Que ya es pasado.
Si he sido mala, en el pecado me ha ido la penitencia.
Por eso, y porque creo que he pagado lo mala que haya podido ser, me atrevo a escribiros un año más.
Os pido algo tan contradictorio como estabilidad y cambio.
Estabilidad en lo relativo a no seguir perdiendo cosas. Este próximo verano me toca renovar el contrato de alquiler...y no puedo permitirme otra cosa que no sea renovarlo. El mercado del alquiler está muy mal (mucho) y yo no me puedo permitir quedarme sin esta vivienda. En todos los sentidos (fundamentalmente, el económico). No puedo ponerme a buscar otra vivienda, desembolsar fianzas, pagar mudanzas, saber que en cualquier momento igual tengo que mudarme de nuevo. Necesito conservar este piso y necesito que se me mantenga la renta que pago actualmente. Y para ello, necesito de vuestra magia. Aun siendo consciente de que la casera está contenta conmigo y que, aparentemente, nada indique que no me vaya a renovar....necesito de vuestra ayuda.
Por tanto, mi primera petición es ésa: renovar el contrato de alquiler.
Os pido salud. Suena a tópico, pero tras el año que he tenido necesito un poco de tranquilidad en ese aspecto. Aun no sé, porque no han sido capaces de descubrirlo, qué fue lo que me provocó la enfermedad (que a estas alturas es crónica, aunque más o menos asintomática), pero me conformo con que no dé señales de vida. Yo, por mi parte, prometo seguir cuidándome, tomando mucha agua, continuar con mis alimentos sanos... Poner de mi parte, pero sabiendo que me vais a ayudar trayéndome salud.
Así que mi segunda petición es salud.
Trabajo. Tengo un trabajo, tengo un sueldo de supervivencia (en ese sentido, el año también ha sido demoledor. Más de seis meses cobrando el sueldo mínimo que tengo estipulado en contrato, pero sin disminuir en lo más mínimo la carga de trabajo que, en teoría, me debería aportar comisiones e incentivos... Otra consecuencia de mi enfermedad, la consiguiente baja médica e, incluso, de alguna de las razones indemostrables que la provocó). Necesito conservar el trabajo...y me atrevería a pediros que hagáis un poco de magia y lo mejoréis. No sé cómo ni por qué vía. Pero sois magos e igual... De no poder ser, al menos conservádmelo. Y haced algo para que mejore mi sueldo: tampoco me puedo permitir muchos más meses con una nómina como la actual: de supervivencia.
Y lo peor es que soy consciente de que probablemente no continúe demasiados días en esta empresa. Y que las condiciones del despido pueden ser entre pésimas y nefastas.
Así que mi tercera petición es trabajo.
Y... No os pido amor. Amor para dar tengo por grandes cantidades.
El año pasado os pedí, lo recuerdo, que al menos alguna mañana le viese a mi lado al abrir los ojos.
Eso lo tuve hace menos de un mes. Y os lo agradezco.
El resto del año fue el peor, con mucha diferencia, desde que le conozco. Hasta el punto de deducir que no le volvería a ver. Hasta el punto de decidir cortar con él para siempre.
Y hasta el punto de que conocer que estaba enfermo me desestabilizó de tal modo que sé, estoy segura, de que fue una de las razones por las que terminé ingresando de urgencia en un hospital y a punto de morirme. Pero también creo que decidir que no me iba a morir sin volverle a ver contribuyó a mi mejoría paulatina. Igual que enfermé sin causas justificadas, empecé a mejorar sin tratamiento médico...
Por tanto, no me atrevo a pediros nada. No puedo pediros tenerle ni que me quiera, porque ya soy plenamente consciente de que eso nunca podrá ser. Y que no está en vuestras manos.
Alguna noche más a mi lado. Alguna tarde o algún mediodía de verle y escucharle. Alguna conversación telefónica alguna vez por semana.
Y, sobre todo, por encima de todo, que esté bien. Que no le duela nada. Y que sea feliz.
El regalo que os pido es ése: que no vuelva a estar enfermo. Y que sea feliz.
Y que alguna vez me bese. Y que alguna vez me deje abrazarle.
No me atrevo a pediros nada más.
Los ¿tópicos? de la paz en el mundo, de que deje de ser tan tremenda la desigualdad, que las próximas elecciones políticas no nos dejen la sorpresa que nos estamos temiendo.
Y salud y dinero y amor para los míos. Y trabajo, por descontando.
Y que actúe el karma, Vosotros venís de Oriente y seguro que lo entendéis. Que actúe el karma y que yo lo vea.
Os dejo lo de siempre: polvorones, turrón de almendras, vinito y plátanos para vosotros. Leche y panetone para vuestros pajes (que como conducen, no deben tomar alcohol. Yo no conduzco, pero ya tampoco debo tomarlo). Y heno fresco, fruta y agua para los camellos, esos bichos que me caen tan bien.
Espero, de veras, merecer lo que os pido. Y que el año que viene siga aquí y siga pudiendoos escribir.
Vuestra:
bruxana (o A.S.T.) "
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sábado, 5 de enero de 2019
viernes, 5 de enero de 2018
Queridos Reyes Magos...
Queridos Reyes Magos....
Sí: este año también habrá carta. A última hora, porque cada vez me administro peor el tiempo o porque cada vez estoy más cansada y tengo menos ganas de nada. Pero no podía dejar de escribir mi carta de Reyes. ¿Superstición? Podría ser...
Queridos Reyes Magos:
Creo que este año he vuelto a ser una niña buena. Tan buena, que muchas veces lo que soy es tonta, pero..., de eso no tenéis la culpa vosotros. He madrugado mucho. He cumplido religiosamente con mis tareas y obligaciones. No he faltado ni un solo día al trabajo, ni estando enferma. He soportado con paciencia las huelgas de transporte, el malambiente laboral, he intentado mediar en guerras que no eran mías. Sólo he llorado en público una vez, pero fue muy poquito. He dado más importancia a los demás que a mí misma.Por tanto, creo que soy merecedora de lo que os voy a pedir.
Bueno, tacho la última frase. Simplemente, paso a escribiros esta carta.
Como cada año, os agradezco lo que me habéis dado. He tenido trabajo todo el año y aunque mi sueldo siga siendo mileurista y mis ingresos hayan ido descendiendo desde finales del verano, tengo para vivir. Incluso para permitirme algún capricho en estos días navideños (esos regalos que a veces me hago. Y, sobre todo, los regalos que hago a los demás). No se me han roto cosas importantes. Sigo viviendo en el mismo sitio y pagando el mismo alquiler. Por tanto, digamos que mi situación económica es estable. Os lo agradezco. Y mi primera petición es ésa: que las cosas se mantengan así. No me puedo permitir gastos inesperados, francamente...
Mi salud no ha sido del todo buena: esas crisis de ansiedad...de las que seguramente soy yo la única responsable. Pero no me he tenido que quedar en casa, sin ir a trabajar, ni un sólo día. Os pido por tanto que siga más o menos así. Bueno, no... Os pido que me quitéis la angustia. Y que de una vez me ayudéis a perder peso. Me siento vieja y cansada. Y triste, muy triste, pero eso no tiene que ver con mi estado de salud. Os pido, por tanto, que mantengáis mi salud....y me ayudéis a decidirme a ir al médico cuando me sea necesario.
También hay cosas como lo de volver a conducir y esos temas..., pero creo que no es competencia vuestra. Os agradezco si fuisteis vosotros quienes me ayudasteis en primavera a solucionar todo aquel pequeño lío con el coche. Y os pido que este año sigáis echándome una mano en ese tema, en lo relativo a Hacienda, en las posibles comisiones bancarias.... Al final, todo es dinero y es simplemente dinero. No es tan importante aunque lo sea. Importancia justa. Ayuda justa y agradecimiento.
Necesito que mantengáis mi trabajo. Y que mejoréis las condiciones. No os pido seguir en la misma empresa ni cambiar: me basta con que no pierda ingresos. Sabéis que hace meses doy vueltas a la posibilidad de cambiar de empleo..., aunque no esté buscando nada de manera activa. Os pido, por tanto, que me echéis una mano en ese sentido.
Y, para mí, nada más.
Para el mundo, sí: paz, que no aumenten las catástrofes naturales. Que nuestros políticos, los nacionales y los otros, dejen de hacer sandeces. Que pare toda la violencia contra todo el mundo. Que deje de morirse la gente de hambre, en un mundo donde tiramos tanta comida. Que seamos todos un poco más solidarios y más coherentes.
Y que llueva. Eso también es un deseo egoísta: que llueva. Necesito lluvia real y hasta metafórica, como necesito luz y necesito ventanas...
Y...
Y para qué voy a seguir diciendo que no necesito nada: necesito que me traigáis ilusión. Eso en lo que se supone que sois los absolutos expertos. Quiero que me traigáis algo que haga que vuelva a ilusionarme. Porque actualmente no siento ilusión por nada. Porque estoy triste, me siento muy triste.
Porque ese 2017 al que tenía miedo no defraudó. Y se ha llevado más de lo que me ha traído.
Ya no os pido amor (¿para qué? amor para dar me sobra. Amor para quien no me quiere). Simplemente, algo que me ilusione. Ni siquiera sé si ese 'algo' es compañía (imagino que sí), o es simplemente tranquilidad, o...no sé, supongo que vosotros sabréis mejor que yo lo que necesito.
Me gustaría poder atreverme a pediros que alguna mañana le vea dormido a mi lado, al abrir los ojos. Pero creo que eso ya no es competencia vuestra. Hace siete años pensé que fuisteis quienes me lo habíais traído, sí, esa primera mañana en que desperté y estaba a mi lado. Y probablemente fue así. Pero las cosas no duran para siempre. Los juguetes no son eternos...
Si os pido que él esté bien, que sea feliz y que tenga lo que desee. Probablemente también os lo pedí el año pasado y, como lo que quería era que su empresa le hiciese indefinido, igual fuisteis vosotros... Este año os pido para él que sea feliz, ya que yo no puedo darle esa felicidad.
Y nada más. Que todos los míos sigan bien. Que también tengan lo que deseen.
Como cada año, os dejaré los polvorones, el turrón de alicante, el vinito y el Bailys. Zumo y frutas escarchadas para los pajes, y leche si la quieren. Y plátanos, claro. Y paja y agua fresca para los camellos, esos bichos por lo que ya sabéis que siento debilidad.
Y ya está. Si pensáis que no he sido lo bastante buena, no me traigáis nada. Pero, por favor, no me dejéis perder más cosas. Quiero creer que este año, que es par pero no bisiesto, que es redondito y lunático, va a ser un buen año. Ayudadme a seguir creyendo en cosas así, como sigo creyendo en vosotros.
Muchas gracias por todo, queridos Reyes Magos.
Vuestra, como cada cinco de enero:
bruxana (o A.S.T.)
Sí: este año también habrá carta. A última hora, porque cada vez me administro peor el tiempo o porque cada vez estoy más cansada y tengo menos ganas de nada. Pero no podía dejar de escribir mi carta de Reyes. ¿Superstición? Podría ser...
Queridos Reyes Magos:
Creo que este año he vuelto a ser una niña buena. Tan buena, que muchas veces lo que soy es tonta, pero..., de eso no tenéis la culpa vosotros. He madrugado mucho. He cumplido religiosamente con mis tareas y obligaciones. No he faltado ni un solo día al trabajo, ni estando enferma. He soportado con paciencia las huelgas de transporte, el malambiente laboral, he intentado mediar en guerras que no eran mías. Sólo he llorado en público una vez, pero fue muy poquito. He dado más importancia a los demás que a mí misma.
Bueno, tacho la última frase. Simplemente, paso a escribiros esta carta.
Como cada año, os agradezco lo que me habéis dado. He tenido trabajo todo el año y aunque mi sueldo siga siendo mileurista y mis ingresos hayan ido descendiendo desde finales del verano, tengo para vivir. Incluso para permitirme algún capricho en estos días navideños (esos regalos que a veces me hago. Y, sobre todo, los regalos que hago a los demás). No se me han roto cosas importantes. Sigo viviendo en el mismo sitio y pagando el mismo alquiler. Por tanto, digamos que mi situación económica es estable. Os lo agradezco. Y mi primera petición es ésa: que las cosas se mantengan así. No me puedo permitir gastos inesperados, francamente...
Mi salud no ha sido del todo buena: esas crisis de ansiedad...de las que seguramente soy yo la única responsable. Pero no me he tenido que quedar en casa, sin ir a trabajar, ni un sólo día. Os pido por tanto que siga más o menos así. Bueno, no... Os pido que me quitéis la angustia. Y que de una vez me ayudéis a perder peso. Me siento vieja y cansada. Y triste, muy triste, pero eso no tiene que ver con mi estado de salud. Os pido, por tanto, que mantengáis mi salud....y me ayudéis a decidirme a ir al médico cuando me sea necesario.
También hay cosas como lo de volver a conducir y esos temas..., pero creo que no es competencia vuestra. Os agradezco si fuisteis vosotros quienes me ayudasteis en primavera a solucionar todo aquel pequeño lío con el coche. Y os pido que este año sigáis echándome una mano en ese tema, en lo relativo a Hacienda, en las posibles comisiones bancarias.... Al final, todo es dinero y es simplemente dinero. No es tan importante aunque lo sea. Importancia justa. Ayuda justa y agradecimiento.
Necesito que mantengáis mi trabajo. Y que mejoréis las condiciones. No os pido seguir en la misma empresa ni cambiar: me basta con que no pierda ingresos. Sabéis que hace meses doy vueltas a la posibilidad de cambiar de empleo..., aunque no esté buscando nada de manera activa. Os pido, por tanto, que me echéis una mano en ese sentido.
Y, para mí, nada más.
Para el mundo, sí: paz, que no aumenten las catástrofes naturales. Que nuestros políticos, los nacionales y los otros, dejen de hacer sandeces. Que pare toda la violencia contra todo el mundo. Que deje de morirse la gente de hambre, en un mundo donde tiramos tanta comida. Que seamos todos un poco más solidarios y más coherentes.
Y que llueva. Eso también es un deseo egoísta: que llueva. Necesito lluvia real y hasta metafórica, como necesito luz y necesito ventanas...
Y...
Y para qué voy a seguir diciendo que no necesito nada: necesito que me traigáis ilusión. Eso en lo que se supone que sois los absolutos expertos. Quiero que me traigáis algo que haga que vuelva a ilusionarme. Porque actualmente no siento ilusión por nada. Porque estoy triste, me siento muy triste.
Porque ese 2017 al que tenía miedo no defraudó. Y se ha llevado más de lo que me ha traído.
Ya no os pido amor (¿para qué? amor para dar me sobra. Amor para quien no me quiere). Simplemente, algo que me ilusione. Ni siquiera sé si ese 'algo' es compañía (imagino que sí), o es simplemente tranquilidad, o...no sé, supongo que vosotros sabréis mejor que yo lo que necesito.
Me gustaría poder atreverme a pediros que alguna mañana le vea dormido a mi lado, al abrir los ojos. Pero creo que eso ya no es competencia vuestra. Hace siete años pensé que fuisteis quienes me lo habíais traído, sí, esa primera mañana en que desperté y estaba a mi lado. Y probablemente fue así. Pero las cosas no duran para siempre. Los juguetes no son eternos...
Si os pido que él esté bien, que sea feliz y que tenga lo que desee. Probablemente también os lo pedí el año pasado y, como lo que quería era que su empresa le hiciese indefinido, igual fuisteis vosotros... Este año os pido para él que sea feliz, ya que yo no puedo darle esa felicidad.
Y nada más. Que todos los míos sigan bien. Que también tengan lo que deseen.
Como cada año, os dejaré los polvorones, el turrón de alicante, el vinito y el Bailys. Zumo y frutas escarchadas para los pajes, y leche si la quieren. Y plátanos, claro. Y paja y agua fresca para los camellos, esos bichos por lo que ya sabéis que siento debilidad.
Y ya está. Si pensáis que no he sido lo bastante buena, no me traigáis nada. Pero, por favor, no me dejéis perder más cosas. Quiero creer que este año, que es par pero no bisiesto, que es redondito y lunático, va a ser un buen año. Ayudadme a seguir creyendo en cosas así, como sigo creyendo en vosotros.
Muchas gracias por todo, queridos Reyes Magos.
Vuestra, como cada cinco de enero:
bruxana (o A.S.T.)
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