domingo, 7 de abril de 2019

Semana del despropósito.

Definir como 'muy complicada' esta semana que se termina, sería quedarse muy corto. Faltar a la verdad, para ser exactos.

Estoy acostumbrada a èpocas en que mi vida es una montaña rusa: de pronto darme cuenta de que estoy en la cima de algo (que tampoco lleva a ninguna parte) cuando un rato antes estaba en lo más hondo. Y rápidamente volver a caer. Y dar un giro. Y subir de nuevo. Y...
Pero estos últimos tiempos están siendo otra cosa.

Si tuviera que elegir una sola palabra para definir la semana, ésta sería 'despropósito'. Todo ha sido un compendio de despropósitos. Uno tras otro. Y cada uno más disparatado, más pernicioso, más inexplicable y más absurdo que el anterior.
Y nada divertidos.

Se han juntado muchas cosas. Algunas mezclando lo emocional con lo laboral.
Algunas cosas me han dejado un poco más sola de lo que ya me sentía, además.

Lo único positivo y salvable de la semana es haber hablado, ayer, con él. Y saber que está mejor.

Lo demás..., de lo demás sólo me queda agotamiento, sensación de dar vueltas sin meta alguna.
Y sin encontrar la puerta por la que poder salir. 

No hay comentarios: