Queridos Reyes Magos...
Os escribo por mera costumbre. Porque tras este año tan extraño, tan desastroso, tan vacío de cosas importantes y tan lleno de desgracias e incertidumbres, igual tengo que agarrarme a supersticiones. O que intentarlo, al menos.
Queridos Reyes Magos,
No sé si he sido buena o no. A estas alturas ya no estoy segura de nada, de si lo que veo y siento es real o si simplemente es producto de mi imaginación. Pero supongo que vosotros, que sois magos y eternos, tendréis más facilidad para percibir lo que pasa y decidiréis si merezco o no algo.
Por mi parte, este año no voy a pediros grandes cosas. Bueno, una sí es grande: que no os llevéis nada más. No: rectifico. Vosotros no os lleváis nada, no os lo habéis llevado. Ha sido la vida...o, qué sé yo.
Os pido, por tanto, no perder nada más. No seguir perdiendo cosas que me importan, que forman parte de mi vida. De ese frágil castillo de naipes que he construido y que cada vez me cuesta más mantener en pie.
¿Cosas materiales? No sé. Conservar el trabajo (que eso sí me lo habéis traído este año y os lo agradezco. En una empresa donde han ido despidiendo a todos, pero todos, mis compañeros, yo he sobrevivido). Conservar el empleo actual o cambiarlo por uno mejor. O, puestos a pedir, que me sienta bien donde estoy (sabéis que no es así y que no es culpa de la empresa, pero...). Os pido trabajo porque a estas alturas ya es de las pocas cosas que consiguen que me mantenga en pie, que me levante por las mañanas y me duche por las noches.
Un sueldo con el que seguir pagando mis facturas. A estas alturas ya sé que nunca tendré una casa propia, un colchón económico para cuando me jubile..., esas cosas. Por tanto, un sueldo para ir pasando de mes a mes (y un poquito, poquito, de remanente para esos imprevistos). Para eso también debería mejorar de empleo..., pero ya os digo que no voy a exigir. Tengo un trabajo con sueldo de supervivencia. Si podéis ayudarme a mejorar..., mejor. Si no, ayudadme a conservarlo.
Mantener el piso de alquiler en que vivo. Como veis, todo gira alrededor de lo mismo: supervivencia. Y que no se me rompan cosas que me generen un gasto que, igual, tampoco puedo soportar sin problemas. Mantener este alquiler que puedo pagar y que se corresponde a una vivienda luminosa donde mis plantas están bien y donde yo no paso frío en invierno...ni excesivo calor en verano. Me seguiré apañando con las cañerías que veces sueltan óxido o con esos azulejos que tienen 50 años...y que son parte de la estética y de las peculiaridades de la vivienda.
Que mi familia esté bien. Este año ha sido tan, pero tan malo... Supongo que debería ser así, que se llama 'destino'..., pero hay cosas que no soy capaz de terminar de asumir, para qué negarlo.
Salud. Salud para todos. Seguimos en plena pandemia. Sobreviviendo, pero..., con esa espada de Damocles, esa guillotina, sobre todos.
Y..., y ya no os pido amor.
Imagino que me hace falta, pero ya no. Ya no os lo puedo pedir.
También este año me lo ha quitado y aún no entiendo qué ha pasado. No entiendo nada.
Nada.
Para él, que ya no estará nunca conmigo (porque en realidad hace mucho que dejó de estarlo. Porque en realidad quizá nunca lo estuvo) os pido mucha salud. Mucha. Y que sea feliz.
Imagino que la certeza de que no va a tener que verme más, que no va a tener que fingir el menor interés, también será algo que sirva para mejorar su vida. Quiero pensar y creerme eso.
Porque sigo sin entender nada.
Y, por lo demás...
No, No hay nada más.
Muchos deseos de que todo en el mundo mejore. Que todos tomemos conciencia y consciencia de que solo tenemos un planeta en que vivir y que nos lo estamos cargando.
Os dejo, como cada año, polvorones, turrón del blando y de chocolate, salchichón ibérico, vino blanco y tinto (cosas de no beber y que en las 'cestas de navidad' de la empresa se incluya vino), leche normal y de soja con sabor a nuez. Y para los camellos, pues virtual heno fresco, zanahorias tiernas....y, no sé, lo que les guste a esos bichos tan graciosos que tenéis como medio de transporte.
Queridos Reyes Magos: quiero creer en vosotros. Quiero creer en algo, pero años como el que acaba de terminar me lo ponen muy, pero que muy difícil.
Vuestra:
bruxana (o A.S.T.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario