Queridos Reyes Magos:
Sí, este año tan raro, tan largo en las distancias cortas (minutos eternos en días larguísimos) tan corto cuando se miraba el calendario y ya era verano y ya se estaba acabando septiembre y ya estábamos en Navidad y…., también voy a escribir mi carta de Reyes. Por superstición. Por costumbre. Porque igual así recupero el hábito de escribir...
Queridos Reyes Magos,
Este año he sido buena. Estoy completamente segura de ello. He derrochado una paciencia infinita en cada uno de los 365 días del año. He cumplido con todas mis obligaciones: he intentado ser puntual en el trabajo a pesar de que el transporte público no me lo pone fácil, me he esforzado en cumplir los objetivos comerciales, he soportado víboras e hienas negándome a tomar partido…y muchas otras cosas. Me he preocupado por los demás, no me he quejado…, sí: he sido buena.
A decir verdad, no quiero pediros nada. Más bien daros las gracias porque entiendo que me concedísteis lo que os pedí. No he tenido grandes averías y las pequeñas las he podido arreglar. He mantenido el trabajo, aunque estuvo muy en el aire (incluso me he dado cuenta de que os pedí otro…y me lo hicísteis llegar pocos días después de pedíroslo, aunque no lo pude aceptar) y aunque el sueldo es de mera supervivencia…pues eso: he sobrevivido.
Por tanto, creo que principalmente os agradezco llegar hasta aquí y ahora.
Per como una Carta de Reyes está pensada para pedir…, tendre que cumplir con el ritual:
Os pido salud. Mis analíticas y pruebas dicen que estoy sana…, pero yo me siendo exageradamente cansada y a veces me duele todo, mucho. Necesito encontrarme y sentirme mejor. Y necesito perder peso.
Os vuelvo a pedir un trabajo con un sueldo mayor y un mejor horario. También me serviría mejorar las condiciones donde estoy.
Os pido ganas. Recuperar las ganas de hacer cosas: escribir, dibujar, hacer fotos, salir…, esas ganas que estos años me han ido abandonando y este pasado año me dejaron del todo.
Y…y quisiera pediros amor. Pero creo que todavía no estoy recuperada. Demasiadas cicatrices que deben sanar.
Pero si consideráis que merezco algo, lo aceptaré.
También vuelvo a pediros que no se me rompan más cosas: ya sabéis lo mal que llevo esos temas. Que no tenga que pasar por obras en casa, que no cause molestias a la vecina de abajo. Que no se me averíen los electrodomésticos ni los radiadores ni el ordenador…
Aunque tengo contrato vigente y no acaba hasta dentro de más de 3 años, os pido mantener el alquiler. Por lo que pueda pasar, os lo pido.
Y nada más.
Mañana fingiré sorprenderme al ver los pendientes de cristal de Murano, el libro de Gloria Fuertes, el cacito de peltre…e igual alguna cosa más que ahora no recuerdo, junto a la manoletina con tachuelas. Sigue pendiente la cámara de fotos…que debería haber comprado ya puesto que seguro que fue cosa vuestra que encontrase dónde vendían la que estaba buscando.
Como siempre: Paz en el mundo. Que cada vez se complican más las cosas.
Salud para los míos y que las cosas pendientes en estos temas salgan bien.
Tenéis dulces navideños, panetonne, turrón de Jijona y de chocolate, dátiles, cava, leche y fruta. Para los camellos, zanahorias, repollo, lombarda y seguramente alguna hortaliza más. Y, por supuesto, todo el agua que quieran y queráis.
Espero, queridos Reyes Magos, no haberos parecido demasiado ambiciosa. Espero que me ayudéis a merecer conseguir lo que os pido.
Vuestra:
bruxana (o A.S.T.)
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