La otra mañana, al ir a mirar en mi móvil si tenía alguna novedad (correos, algún mensaje..., ver la temperatura) lo encontré apagado. Muchas noches lo dejo cargando, así que pensé que como se me había olvidado se había quedado sin batería. No obstante, tampoco recordaba que la tarde anterior estuviese bajo de batería...
Lo enchufé para que fuese cargando mientras hacía otras cosas: pasar por el baño, poner en la dolcegusto la cápsula de café... Suelo dejar que cargue un poco (es el cargador original del móvil y va bastante rápido) para encenderlo.
Pero no enciende.
Lo desconecto del cargador. Vuelvo a probar. No enciende.
Enchufo de nuevo y espero algún minuto más mientras me traigo a la mesa la jarra de café y una magdalena.
No enciende.
Empiezo a preocuparme: no estoy en condiciones de quedarme sin móvil. No ahora. No esa mañana, en que tenía una entrevista en el centro...y la dirección a la que ir comunicada mediante correo electrónico y sms (las dos cosas).
Desconecto el cargador. Quito la carcasa de protección al móvil. Lo abro usando una horquilla como palanca. Le saco la batería. La vuelvo a poner. Cierro la tapa. Vuelvo a intentar encenderlo.
Enciende.
Y la carga de la batería ronda el 70%.
Aún así, lo dejo cargando.
No sé qué pasó.
Anteayer, al poner la televisión con intención de ver una serie nocturna (la más longeva de la televisión patria), el canal donde se emite no tenía señal. A veces le pasa a mi televisor, supongo que es cosa de la antena. Suele volver enseguida, o a lo largo de las horas (lo que tarden en llamar a un experto, imagino). Me resulta curioso este jueves que el resto de las cadenas funcionasen con normalidad (bueno, menos las que nunca me molesté en programar). Veo la serie a través de la página web de la cadena en cuestión.
Ayer, como seguía sin volver, reprogramé el televisor desde cero. Para lo que, entre otras cosas, tuve hasta que recurrir al manual...porque ni me había molestado en mirarlo en los 4 o 5 años que debe tener el aparato: la tarde que lo compré le di a sintonizar canales...y hasta ahí. De hecho, creo que nunca he probado funciones como el teletexto. Los canales estaban donde el propio aparato decidió y, para buscar uno, tenía que ir pasándolos con el mando a distancia...
Puse el lenguaje en 'español' (porque el manual tampoco me aclaraba nada. No por culpa del propio manual, sino porque yo estoy muy, pero que muy espesita) y a partir de ahí apliqué lo de siempre con todos los aparatos: instinto.
En menos de 10 minutos tenía resintonizados los más de 80 canales (entre tv y radio) que localizó la antena de tdt. Y decidí ordenarlos: Tve en el 1 del mando, La Dos en el 2 del mando, Antena3 en el 3..., y etc....
Bueno: pues ni la Primera de tve, ni la Dos, ni el Canal 24horas (también de Televisión Española) estaban. Aún así, recoloqué el resto.
Mientras, el brócolí ya estaba no solo hervido sino casi frío en la cocina. Y eran más de las cuatro de la tarde.
Lo serví en un plato con un hilito de aceite de oliva extravirgen. Mientras me daba vueltas en la cabeza porqué faltarían esos 3 canales. Ya sé que estamos pendientes de lo que llaman 'la segunda revolución digital terrestre' (o sea, lo que acababa de hacer: resintonizar de nuevo la televisión, porque se van a 'borrar' los canales), pero no tenía noticias de que estuviese pasando ya en el municipio donde vivo. Busqué algo de información en internet: nada de nada.
Pensé que igual el sistema no había sido capaz de localizar esos dos canales (cuando lo puse a funcionar hace esos imprecisos 4 o 5 años, algunos no los localizó. Y me dio exactamente igual: veo muy poco la tele. Tan poco como para que me diese también exactamente igual que los canales estuviesen descolocados).
Volví a borrar los canales recién programados...y le di nuevamente a 'buscar'.
O sea: repetí el trabajo. Porque ni aparecieron las 3 cadenas 'perdidas' ni desaparecieron otras, pero tuve que volver a programarlas (ya que estaba, no era plan de dejarlas descolocadas de nuevo).
Mi televisor no sintoniza las cadenas públicas. Con una salvedad, ahora que caígo: Teledeporte. Que tampoco la veía antes (fastidioso en asuntos como las competiciones ciclistas tipo Tour de Francia) pero sin la que me apañaba.
Así que, mientras no se resuelva solo o como sea, veré esas cadenas a través de su aplicación informática.
Ayer fui a dar la luz de la mesita auxiliar para cenar. Habitualmente, si tengo encendido el televisor y/o el portátil, no doy la luz.
No encendía.
Desenchufé/enchufé la lamparita. No encendía.
Di la luz del techo (ésa que debo usar como una vez al trimestre...si acaso) para echar un vistazo a la lámpara. Desenchufé/enchufé de nuevo, sin éxito.
Aparentemente, tiene la bombilla fundida. Y no localicé otra similar en la caja donde, supuestamente, guardo las bombillas (ésas que siempre estoy segura de tener...y que nunca aparecen cuando las necesito. Pero que dan señales de vida en cuanto me pongo a buscar otra cosa en el mueble-despensa donde guardo estas cosas y aparecen bajo un montón de estropajos perfectamente nuevos y en sus bolsas...que he acumulado porque cuando necesité un estropajo nuevo no tenía de reserva, compré...y cuando buscaba una bayeta aparecieron media docena de estropajos nuevos. Mi mueble-despensa funciona así).
No tengo bombillas de ese tipo. Así que cené a la luz de una botellita luminosa led, que no es sino una luz de posición.
No sé qué más se habrá estropeado o estará en ello.
Tengo que poner la lavadora y, francamente, me da miedo.
Y...
Estoy tomándome, desde el martes, una infusión relajante a última hora de la tarde. La compré el mismo martes, cuando fui al hípermercado casi a por eso...y alguna cosa más, sin importancia, y me volví con lo básico...que es lo que podía pagar con lo que llevaba en metálico (y menos mal que sí llevaba más en metálico de lo habitual). Había olvidado la cartera en casa, con las tarjetas. Por primera vez en mi vida.
No me asusté pensando que igual la había perdido...porque recordaba que por la mañana la saqué del bolso para usar la tarjeta sanitaria y pedir cita, casi urgente, en mi médica.
Volví a casa con la cajita de la infusión y algo tan imprescindible como un cargador de pilas recargables. Que no sé porqué consideré prioritario comprar...y que ahí sigue, dentro de su blíster. La cartera estaba en el sofá, entre cojines y mantitas.
A la doctora la convencí, el miércoles, para que me recetase unos lexatines. Que no quería recetarme porque no debo tomar ningún medicamento (y porque ya vi el año pasado que no es nada, pero que nada, partidaria de mandarme medicamentos. Que se me estaba cayendo la piel a trozos y tenía unos picores que me hacían llorar...y aun así tiró de vademecum para mandarme un antihistamínico...) y que conseguí que me mandase prometiéndole que era 'por tenerlos, que sabiéndolo seguro que estaré menos nerviosa'.
Es cierto: ahí está la caja, intacta.
Esta semana todo está siendo muy raro.
También se me ha secado un cactus que hace una semana estaba perfectamente sano.
He tenido dos entrevistas de trabajo perfectamente prescindibles.
Han florecido los almendros. También los urbanos. Y creo que las mimosas.
Estoy gorda como una foca. Y creo que, además, hinchada.
Y tengo a finales de mes una inesperada prueba médica. Que seguramente es rutina, que no tiene porqué ser indicio de absolutamente nada, que es mejor hacerse este tipo de pruebas y quedarse tranquila (y si sale algo que no debiera estar ahí, poder tomar medidas cuanto antes), pero estoy asustada. Muy asustada.
Espero no tener que recurrir a los lexatines.
La infusión relajante está rica, sabe ligeramente a anís.
Y esta noche he dormido de un tirón, en el sofá, hasta las seis de la mañana. Y luego he pasado a la cama y han empezado esas pesadillas extrañas y recurrentes...
He vuelto a soñar con mudanzas.
Espero que sí hayan florecido las mimosas. Y que eso confirme que todo puede volver a la rutinaria normalidad.
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sábado, 8 de febrero de 2020
sábado, 3 de septiembre de 2016
Tres de septiembre.
Sigue el calor.
Esta noche he dormido fatal. La verdad es que tampoco lo recuerdo...pero sí el despertarme cuando aún era de noche (y seguramente entorno a las seis de la mañana: tengo el horario 'cogido' de diario...., y se ve que mi cuerpo tiene claro que a esas horas debo irme despabilando para poderse levantar a las seis y media y empezar las rutinas), el dar vueltas buscando nuevamente el sueño, que es sábado y no tengo prisa....
El estado de las sábanas de mi cama atestiguan que la noche ha sido eso: movida. Movida por moverme yo dando vueltas. La sábana bajera está totalmente fuera de su sitio y casi 'enrollada' en el centro de la cama, la superior, que obviamente no empleo para taparme, está casi en el suelo en el lugar opuesto al que habitualmente duermo, la funda de la almohada deja ver gran parte de ésta por ambos extremos...
Normalmente me muevo poco por las noches. Hay días, sobre todo en invierno, que apenas si tengo que estirar un poco las sábanas, porque la cama amanece casi intacta: me acuesto, me ovillo y duermo. A ratitos, como suele ser habitual en mí, pero quietecita...
He soñado con agua. Filtraciones de agua domésticas en una vivienda que (como en otros muchos sueños) no es la mía y no conozco. Una avería tonta en una especie de desagüe visible de un lavabo...que en mi sueño no está en un baño...o igual sí, o igual a ratos, que termina creando una inundación en algo que casi es una pequeña acequia junto a la pared y que debo vaciar a cubitos...mientras a todos los presentes todo esto les parece normal...
Cuando sueño con viviendas ajenas, éstas suelen ser enormes e, incluso, suelen crecer durante el sueño. Son muy grandes, son luminosas aunque a veces durante el sueño sea de noche, pero ellas tienen luminosidad solar. Hay enormes terrazas también, enormes y raras, compartidas con otras viviendas a veces. Extraños patios propios en altura, que en el sueño no identifico con áticos....
Sueños.
A veces también sueño con mudanzas, y paso toda la noche angustiada. Me aterrorizan las mudanzas.
He soñado con agua y he dormido muy mal.
Posiblemente porque no cesa el calor. Posiblemente porque añoro la lluvia que no llega.
Esta noche he dormido fatal. La verdad es que tampoco lo recuerdo...pero sí el despertarme cuando aún era de noche (y seguramente entorno a las seis de la mañana: tengo el horario 'cogido' de diario...., y se ve que mi cuerpo tiene claro que a esas horas debo irme despabilando para poderse levantar a las seis y media y empezar las rutinas), el dar vueltas buscando nuevamente el sueño, que es sábado y no tengo prisa....
El estado de las sábanas de mi cama atestiguan que la noche ha sido eso: movida. Movida por moverme yo dando vueltas. La sábana bajera está totalmente fuera de su sitio y casi 'enrollada' en el centro de la cama, la superior, que obviamente no empleo para taparme, está casi en el suelo en el lugar opuesto al que habitualmente duermo, la funda de la almohada deja ver gran parte de ésta por ambos extremos...
Normalmente me muevo poco por las noches. Hay días, sobre todo en invierno, que apenas si tengo que estirar un poco las sábanas, porque la cama amanece casi intacta: me acuesto, me ovillo y duermo. A ratitos, como suele ser habitual en mí, pero quietecita...
He soñado con agua. Filtraciones de agua domésticas en una vivienda que (como en otros muchos sueños) no es la mía y no conozco. Una avería tonta en una especie de desagüe visible de un lavabo...que en mi sueño no está en un baño...o igual sí, o igual a ratos, que termina creando una inundación en algo que casi es una pequeña acequia junto a la pared y que debo vaciar a cubitos...mientras a todos los presentes todo esto les parece normal...
Cuando sueño con viviendas ajenas, éstas suelen ser enormes e, incluso, suelen crecer durante el sueño. Son muy grandes, son luminosas aunque a veces durante el sueño sea de noche, pero ellas tienen luminosidad solar. Hay enormes terrazas también, enormes y raras, compartidas con otras viviendas a veces. Extraños patios propios en altura, que en el sueño no identifico con áticos....
Sueños.
A veces también sueño con mudanzas, y paso toda la noche angustiada. Me aterrorizan las mudanzas.
He soñado con agua y he dormido muy mal.
Posiblemente porque no cesa el calor. Posiblemente porque añoro la lluvia que no llega.
jueves, 11 de agosto de 2016
Nervios prevacacionales.
A falta de unas hora para empezar las vacaciones, sigo muy inquieta.
Necesito descansar. Lo necesito como pocas veces en mi vida. A ratos me duele la espalda de un modo insoportable, no sé cómo sentarme en el bus porque se diría que tengo una tabla atada a la cintura y dos tablones cruzándome por detrás. Me noto totalmente rígida. Y sé que es producto de la tensión acumulada.
Sigo dando una larga vuelta antes de volver a casa a mediodía. No sé, tampoco me relaja, pero... Igual inconscientemente busco que el cuerpo no 'se me malacostumbre', que es lo que podría pasar si llego a casa antes de las cinco...y tras las vacaciones vuelve el horario normal y será llegar entorno a las ocho. Así que raramente estoy llegando antes de las siete... y además llego 'acelerada'.
El lunes tiré un montón de revistas viejas. Bueno, no tan viejas: año, año y algo... Muchas eran suplementos dominicales que voy guardando a medio leer....y que si no actúo con la decisión del otro día: sin mirar y la bolsa, y una vez llena la bolsa, al contenedor de papeles..., no tiraré nunca. Y sigo teniendo como para llenar otra mediadocena de bolsas.
Tengo otras tres bolsas grandes llenas de ropa. Ropa que hace tiempo que no me pongo, que no tiro por pena o esperando que el cuerpo decida desechar los 30 kilos que le sobran.... aunque sé que no será así y que nunca volveré a usarla. Hace un par de semanas ya me deshice de dos bolsas grandes. Me quedaban otras dos. Ayer añadí una enorme, llena básicamente de ropa de abrigo: jerséis que hace temporadas que no uso, algún body de algodón en idéntica situación, alguna camiseta vieja... Y algo de ropa interior en buen uso...que al sacar para echar un último vistazo me hace preguntarme en qué momento tuve yo esa talla de muñeca...
Sigo teniendo un armario grande que vaciar y reordenar. Y a eso tengo que dedicar un par de días estas vacaciones. Y otro par a la habitación que uso casi de 'trastero' y donde hay cosas que no he sacado de las bolsas en que llegaron hasta allí...hace doce años. Alguna, hace más de quince...
Me da miedo a tener que meterlo todo en cajas y tener que irme a otro sitio. Creo que esta crisis limpiadora y desechadora tiene ese origen. Ir tirando cosas que en cualquier caso tendría que tirar llegado el momento-mudanza. Un momento que me aterroriza que llegue...
A veces sueño con mudanzas. Y me despierto angustiada. Es una de mis pesadillas recurrentes.
Igual por eso me siento tan incómoda, tan tensa.
La situación laboral también es agotadora. Y rara. Y también me transmite sensaciones raras...
Hoy he cogido un bus al salir del trabajo...que me ha hecho recordar que era una de las 'rutas' que el verano pasado empleaba las tardes que, al salir, hacía tiempo para esperar a que él saliera del trabajo. Y eso me ha hecho sentir triste y me ha recordado cuánto le echo de menos. Y también que cada día su desinterés es más evidente. Y que lo lógico y sensato por mi parte sería dejarle tranquilo de una vez por todas (a ratos me siento como si le acosara..., cada vez tengo más nítida esa sensación desconcertante). No volver a llamarle, dejar de enviarle el mensaje de buenas noches que es casi un hábito imprescindible... Total, ya me ha dejado muy claro que puede, perfectamente, estar sin verme...
Le echo muchísimo de menos. Entiendo perfectamente su desinterés, pero egoístamente le echo mucho de menos.
Mañana a estas horas ya estaré de vacaciones. Supongo que en cosa de una semana podré tener más o menos claro si mi miedo a las mudanzas está o no fundamentado (aunque me temo que no saldré definitivamente de dudas hasta dentro de un mes...aproximadamente). Intentaré dormir todo lo que me sea posible estos días, aunque sé que los nervios me van a despertar durante días a la misma hora de siempre y ya no me van a dejar recuperar el sueño hasta la hora deseada, que me pondré a vaciar cajones de forma compulsiva o a pintar marcos de ventanas...dudando en si debo hacer eso por una casa que no sé si conservaré, si debo encargar la bombona de butano que me falta (aunque la que tengo me puede durar hasta navidad) cuando igual la tengo que dejar llena...
Me gustaría no darle vueltas, pero no soy capaz. Estoy demasiado nerviosa...
Necesito descansar. Lo necesito como pocas veces en mi vida. A ratos me duele la espalda de un modo insoportable, no sé cómo sentarme en el bus porque se diría que tengo una tabla atada a la cintura y dos tablones cruzándome por detrás. Me noto totalmente rígida. Y sé que es producto de la tensión acumulada.
Sigo dando una larga vuelta antes de volver a casa a mediodía. No sé, tampoco me relaja, pero... Igual inconscientemente busco que el cuerpo no 'se me malacostumbre', que es lo que podría pasar si llego a casa antes de las cinco...y tras las vacaciones vuelve el horario normal y será llegar entorno a las ocho. Así que raramente estoy llegando antes de las siete... y además llego 'acelerada'.
El lunes tiré un montón de revistas viejas. Bueno, no tan viejas: año, año y algo... Muchas eran suplementos dominicales que voy guardando a medio leer....y que si no actúo con la decisión del otro día: sin mirar y la bolsa, y una vez llena la bolsa, al contenedor de papeles..., no tiraré nunca. Y sigo teniendo como para llenar otra mediadocena de bolsas.
Tengo otras tres bolsas grandes llenas de ropa. Ropa que hace tiempo que no me pongo, que no tiro por pena o esperando que el cuerpo decida desechar los 30 kilos que le sobran.... aunque sé que no será así y que nunca volveré a usarla. Hace un par de semanas ya me deshice de dos bolsas grandes. Me quedaban otras dos. Ayer añadí una enorme, llena básicamente de ropa de abrigo: jerséis que hace temporadas que no uso, algún body de algodón en idéntica situación, alguna camiseta vieja... Y algo de ropa interior en buen uso...que al sacar para echar un último vistazo me hace preguntarme en qué momento tuve yo esa talla de muñeca...
Sigo teniendo un armario grande que vaciar y reordenar. Y a eso tengo que dedicar un par de días estas vacaciones. Y otro par a la habitación que uso casi de 'trastero' y donde hay cosas que no he sacado de las bolsas en que llegaron hasta allí...hace doce años. Alguna, hace más de quince...
Me da miedo a tener que meterlo todo en cajas y tener que irme a otro sitio. Creo que esta crisis limpiadora y desechadora tiene ese origen. Ir tirando cosas que en cualquier caso tendría que tirar llegado el momento-mudanza. Un momento que me aterroriza que llegue...
A veces sueño con mudanzas. Y me despierto angustiada. Es una de mis pesadillas recurrentes.
Igual por eso me siento tan incómoda, tan tensa.
La situación laboral también es agotadora. Y rara. Y también me transmite sensaciones raras...
Hoy he cogido un bus al salir del trabajo...que me ha hecho recordar que era una de las 'rutas' que el verano pasado empleaba las tardes que, al salir, hacía tiempo para esperar a que él saliera del trabajo. Y eso me ha hecho sentir triste y me ha recordado cuánto le echo de menos. Y también que cada día su desinterés es más evidente. Y que lo lógico y sensato por mi parte sería dejarle tranquilo de una vez por todas (a ratos me siento como si le acosara..., cada vez tengo más nítida esa sensación desconcertante). No volver a llamarle, dejar de enviarle el mensaje de buenas noches que es casi un hábito imprescindible... Total, ya me ha dejado muy claro que puede, perfectamente, estar sin verme...
Le echo muchísimo de menos. Entiendo perfectamente su desinterés, pero egoístamente le echo mucho de menos.
Mañana a estas horas ya estaré de vacaciones. Supongo que en cosa de una semana podré tener más o menos claro si mi miedo a las mudanzas está o no fundamentado (aunque me temo que no saldré definitivamente de dudas hasta dentro de un mes...aproximadamente). Intentaré dormir todo lo que me sea posible estos días, aunque sé que los nervios me van a despertar durante días a la misma hora de siempre y ya no me van a dejar recuperar el sueño hasta la hora deseada, que me pondré a vaciar cajones de forma compulsiva o a pintar marcos de ventanas...dudando en si debo hacer eso por una casa que no sé si conservaré, si debo encargar la bombona de butano que me falta (aunque la que tengo me puede durar hasta navidad) cuando igual la tengo que dejar llena...
Me gustaría no darle vueltas, pero no soy capaz. Estoy demasiado nerviosa...
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