No sé qué le ocurre a mi conexión a internet, pero resulta que he descubierto qué hacer para que funcione...
.
Y de pura casualidad. Bueno no: por pura deducción lógica.
Que yo no creo en la casualidades y, además, soy muy lógica.
Ayer me dí cuenta de que tras comprobar que no tenía conexión y probar si al menos tenía línea telefónica (para lo que tengo que, eso, 'coger línea' desde el inalámbrico) la conexión volvió...
Y me di cuenta de que el miércoles y el jueves, tras un rato más que largo sin internet por la tarde-noche, hice una llamada...y al rato comprobé que ya podía acceder a cualquier página. Podía ser casualidad, claro... Pero ayer (que sí 'cogí línea' y conexión, pero en el transcurso de la noche la perdí) pensé que hoy sábado convertiría la deducción en teoría y ésta en práctica porque iba a tener tiempo.
Y esta mañana al levantarme he visto que el testigo luminoso del router indicaba que no tenía internet. Y he descolgado el inalámbrico que tengo casi al lado y he 'cogido línea'...y a los pocos segundos, voilà, testigo encendido. Y al proceder en el portátil (encenderlo, elegir el chrome como navegador...) pues eso: funcionaba.
Y a mediamañana se me ha 'caído'. Y ahí estaba la prueba definitiva: si pruebo con el inalámbrico y recupero la conexión, he dado con la clave. Si no, ha sido casualidad.
Cojo línea mientras miro el testigo luminoso. No pasa nada: sigue apagado. A su lado, el testigo que indica la existencia del adsl parpadea como loca. Cuelgo. Espero unos segundos. El testigo sigue apagado y el otro continúa latiendo compulsivo. Vuelvo a coger línea. Me llamo a mí misma al móvil. Cuelgo.
El testigo apagado resucita. El otro se medio tranquiliza.
Voy al portátil (donde las páginas que tenía abiertas me habían notificado que 'no había conexiones a internet disponibles'). Cierro todo y vuelvo a entrar desde los dos navegadores: explorer y chrome.
Entro sin problemas.
No sé qué es lo que falla, pero sí cómo arreglarlo (al menos, de momento). A primera hora de la tarde ha vuelto a 'caerse' y aplicando el mismo método (agarro el inalámbrico. Cojo línea. Compruebo que ésta está repleta de ruidos. Marco mi número de móvil. Espero a que salte el buzón de voz y cuelgo). A los pocos segundos recupero la conexión a internet.
Y entiendo, pero completamente, cómo pudo inventarse el microondas de uso doméstico porque a alguien se le cayeron unos granos de maiz sobre una placa de ondas electromagnéticas (y se convirtieron en palomitas) o como de pura chiripa se descubrió la penicilina (bueno, de pura chiripa...y con mucha investigación anterior y posterior: estoy obviamente desdramatizando).
Y..., y también me he dado cuenta de que a veces los objetos y las personas tenemos cosas en común. Se me va la internet y descubro de pura casualidad (que no, que no es casualidad: que es lógica, observación y deducción) que sé cómo recuperarla, simplemente al ver que hay una secuencia causa-efecto. Me pongo malísima...y descubren que a base de darme litros de suero salino, me recupero (obvio: me estaba deshidratando. Se me estaba secando la sangre, entre otras barbaridades).
Pero ni yo tengo la menor idea de qué le pasa a mi conexión a internet...ni los médicos tuvieron (ni tienen a estas alturas) la menor idea de qué es lo que provocó esos síntomas y esa enfermedad (porque existir, existió) que estuvo a punto de terminar conmigo.
Que raro es todo.
Que yo acabe de darme cuenta de que tengo una cierta identificación con una conexión adsl a internet...tiene casi gracia.
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sábado, 20 de octubre de 2018
miércoles, 17 de octubre de 2018
Rozando el limbo.
Algo breve antes de que se me caiga la conexión a internet...y ya no pueda publicarlo.
Pues eso: que llevo días en que lo normal es estar sin conexión. Bueno, en realidad no sé cuanto tiempo al día estará disponible, porque quien apenas no está soy yo. Así que debería decir que llevo días que apenas coincido con los momentos en que tengo conexión a internet.
Esta mañana las lucecitas del router me decían que sí la había.
Cuando he llegado a casa, casi a las ocho, las lucecitas me decían que no, que ni había conexión ni se la esperaba (sí estaba el testigo del wifi y el del adsl. Pero no el de 'internet').
Fastidioso.
No me encuentro bien físicamente. O igual sí lo estoy, pero no es la sensación que tengo. También tengo asumido que mis problemas físicos ya van a ser crónicos (o sea, que nunca estaré ya bien del todo: el hígado es el único órgano que se regenera, pero es probable que por esa misma razón y porque en realidad no supieron ni supe qué es lo que provocó mi enfermedad, nunca volveré a tener unos valores hepáticos 'normales'). Estoy más cansada de lo que debiera estar, por ejemplo.
En el trabajo todo va de mal en peor. Y sin que parezca tener fondo en la especie de caída libre en que está todo.
Hoy había quedado en llamarle (es en lo que quedé el sábado, tras hablar con él por la tarde). Lo he hecho, pero no está disponible. Cosa que tampoco es extraña, por otra parte.
Últimamente tengo sueños densos y a destiempo. Destiempo porque estoy acostumbrada a soñar en las primeras dos o tres horas de sueño físico...y a no acordarme al despertar. De unos días a esta parte el despertador me saca de la historia en que esté sumida. Y alguna es interesante. Y densa.
Me queda esa sensación el resto del día: he salido de pronto de una especie de piscina de imágenes, de una realidad paralela y no necesariamente agradable, pero que estaba ahí e igual me hubiese gustado seguir en ella un rato más.
También me estoy despertando con una canción en la cabeza. O lo mismo la canción aparece a los pocos minutos de vigilia..., pero me persigue o me acompaña durante el resto del día.
Y poco más.
No por falta de ganas de escribir...sino por lo que indicaba en un comienzo: en cualquier momento me quedaré sin internet. Y este post pasará al limbo.
Ah: mi canción de hoy era..., es, 'No estás sola'.
Y como tengo en estos momentos conexión a internet, no he podido menos que aprovechar y compartirla en la red social azul klein.
Pues eso: que llevo días en que lo normal es estar sin conexión. Bueno, en realidad no sé cuanto tiempo al día estará disponible, porque quien apenas no está soy yo. Así que debería decir que llevo días que apenas coincido con los momentos en que tengo conexión a internet.
Esta mañana las lucecitas del router me decían que sí la había.
Cuando he llegado a casa, casi a las ocho, las lucecitas me decían que no, que ni había conexión ni se la esperaba (sí estaba el testigo del wifi y el del adsl. Pero no el de 'internet').
Fastidioso.
No me encuentro bien físicamente. O igual sí lo estoy, pero no es la sensación que tengo. También tengo asumido que mis problemas físicos ya van a ser crónicos (o sea, que nunca estaré ya bien del todo: el hígado es el único órgano que se regenera, pero es probable que por esa misma razón y porque en realidad no supieron ni supe qué es lo que provocó mi enfermedad, nunca volveré a tener unos valores hepáticos 'normales'). Estoy más cansada de lo que debiera estar, por ejemplo.
En el trabajo todo va de mal en peor. Y sin que parezca tener fondo en la especie de caída libre en que está todo.
Hoy había quedado en llamarle (es en lo que quedé el sábado, tras hablar con él por la tarde). Lo he hecho, pero no está disponible. Cosa que tampoco es extraña, por otra parte.
Últimamente tengo sueños densos y a destiempo. Destiempo porque estoy acostumbrada a soñar en las primeras dos o tres horas de sueño físico...y a no acordarme al despertar. De unos días a esta parte el despertador me saca de la historia en que esté sumida. Y alguna es interesante. Y densa.
Me queda esa sensación el resto del día: he salido de pronto de una especie de piscina de imágenes, de una realidad paralela y no necesariamente agradable, pero que estaba ahí e igual me hubiese gustado seguir en ella un rato más.
También me estoy despertando con una canción en la cabeza. O lo mismo la canción aparece a los pocos minutos de vigilia..., pero me persigue o me acompaña durante el resto del día.
Y poco más.
No por falta de ganas de escribir...sino por lo que indicaba en un comienzo: en cualquier momento me quedaré sin internet. Y este post pasará al limbo.
Ah: mi canción de hoy era..., es, 'No estás sola'.
Y como tengo en estos momentos conexión a internet, no he podido menos que aprovechar y compartirla en la red social azul klein.
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